cuatro cartas de un puntero izquierdo

Primer Premio en Poesía del Concurso dela Dirección Municipal de Cultura y de la Sociedad de Escritores de Jujuy - Año 2.004

1.26.2006

Carta 2

De Ernesto para Yudica

Chijra – 2003

Yudica:

Tu adulto recibió mi niño que enviaste por correo. Cómo supiste la dirección donde podías encontrarte? (Seguiste la línea de mis garabatos en tu cuaderno?)

El barrio tuyo que ahora te cuento, es mío. (Yo si puedo imaginar nuestra sorpresa en tu cara. Mi ventaja son cuatro hijos tuyos que tuvimos en estos años de silencio. Hay gestos en ellos que vienen de un espejo con Yudica mirándose mi niño).

Ernesto



Tus sueños solo cuentan conmigo

Tanto
los respeto
que
jamás trabajaría
para concretarlos.


Los graffitis de hoy en nuestro barrio

(Esquina del cyber, frente a la plaza)

Salvo la gente,
todo en la quebrada
es patrimonio de la humanidad.

(Puerta del colegio secundario)

Contra el sida,
el blindaje del deseo.
(Sin ganas, jamás!)

(Sobre el pavimento, frente a la iglesia)

Yo no me suicido
¡Hijos de puta!
(No soy obediente)

(Plaza Martín Raúl Galán)

Un poema
es la única buena noticia
que espero del día.

(Pared de la panadería frente a la plaza)

Se acuerdan
cuando ser felices
era posible?

La playa del Río Grande es un blues en San Salvador
(Se ruega leerlo escuchándose la voz de Tom Waits)

(Madrugada del domingo 10 de agosto de 2003 en el puente San Martín. Ciudad de San Salvador)

Costillas
sin vaca

Manubrio
sin bici

Amanece
y mi ojo oyente
es testigo de un pincel
(Los primeros amarillos dicen “Comodín” en rojo)

En la playa
lo que moja es camino
(como en toda desnudez)

Bastaría una piedra
en el centro del agua
para saber
cuántos pedazos
hacen un río?

Una mujer silba en el frío del puente.
(Tibiezas así me abrigan)

Las piedras,
como las ves,
tuvieron una infancia
de arenas nómadas
(Estas adultas sedentarias
anduvieron a voluntad de los vientos)

En chalas de choclos
suenan aplausos
por cada viento que las sopla

Hay
un corcho
entre las piedras
y unas flores de papel
irritadas por el sol.

Puro huesos
una sombrilla
y en el agua
un cigarrillo

Cáscaras de sandías
bebidas
(hay plantas de aguas potables
que brotan
de semillas negras)

La isla que flota es nariz?

Una mujer embarazada
desde el puente
está hablándonos
(su cintura es palabra)

Arden
cartones de cajas
(una caja de cartón es todo
lo envuelto
con la parte más áspera
de la palabra papel)
y en oscuras humaredas
el aire
sostiene todo el peso
de las sombras del fuego.

Una gomilla
(en la vereda del puente)
es la humildad
en redonda arquitectura
(Su ambición crece
solo para abrazar)

Vuelan virutas
como plumas de madera,
y una zapatilla cuelga de los cables.

Bajo el agua hay náufragos
de cabellos verdes
(Llegaron los vientos al fondo de los ríos?)

Las arañas de la lluvia
tejen un día nublado

Todo lo que cae de un aliento
a gusanos,
para la nariz del carancho,
es perro muerto.
(Las moscas esperan del asco
una vida diferente?)

Me mojo de mi
(Hace calor)
y me recuerdo de agua.

Sopla viento,
nadie sospecha de los cables
(De un viento hacen dos
pasándolo a degüello)

Vacíos de gente
los envases de unos pantalones,
pañales regados
en sus macetas de plástico,
una estaca de madera
(Si no florece es puñalada)
y una mochila con Maradona
a todo color.

Ya hay paraguas en el puente.
todos abiertos y mirando
con brillos de ojos negros.

La única razón
para que llueva
sobre un río
es
que los cielos sólo navegan
(a salvo de naufragios)
aguas que flotan.

Vuelan plumas
como virutas de gallinas

Esta lluvia sobre los árboles
tiene sus maderas de ser
(Mañana sus aguas serán verdes
y darán sombra)

Rojos de brillos unos plásticos
en la orilla
(apenas las luces,
del prostíbulo aquel,
alcanzaron las piedras?)

Pero!
en ese árbol seco,
quien pudo tallar el alarido
de mi próxima pesadilla?

Miro llover hasta saciarme
(De noche solo lloran ojos sin sed)

Bosteándo
un caballo cumple
con su apacheta de caminante.

Son casi las tres de la tarde
y llueve.
Siempre espero la siesta
por un vaso de agua.
(Según mis cálculos, recién
estarían llegándonos los cielos
amanecidos de la quebrada)

Labradores de herrumbres,
bajo el puente
agradecen esta lluvia
a la chapamama
(Obedientes, ocupan
huellas de tormentas
con cultivos de brillos)